viernes, 5 de julio de 2013

Brasil: ¿popularizar, moderar o derechizar las protestas? Mínima aproximación a los actores, cronología de los acontecimientos de junio y perspectivas

4 de julio de 2013
Danilo Assis Clímaco



Las manifestaciones en Brasil nos sorprendieron a todas y todos, pero, pese a ineludibles lagunas y equivocaciones, ya es factible esbozar un cuadro de lo que viene ocurriendo. Es lo que intenté en las líneas que siguen, haciendo numerosas referencias a páginas webs de organizaciones y a textos analíticos, de modo a contribuir que el o la lectora siga indagando. Al final, links relevantes de organizaciones y medios.


Primeramente enumeraré los grupos políticos que efectiva o potencialmente ocupan un espacio importante en el escenario. Luego, expondré muy brevemente el momento político previo a la eclosión de los acontecimientos, seguido por una cronología de estos y de las perspectivas que ahora se abren.


Los grupos de actores

1. Quienes inician las protestas: los movimientos urbanos, provenientes sobre todo de clases populares y medias urbanas, sobre todo el Movimiento por el Pase Libre (MPL) y los Comités Populares depersonas afectadas por el Mundial.

2. La cúpula del PT, que dirige el gobierno nacional en asociación con un heterogéneo grupo conformado por partidos de izquierda y, principalmente, de derecha. Gravitan alrededor de esta cúpula muchos grupos del PT que podrían ser catalogados como de izquierda, pero que han perdido en larga media su autonomía.

3. La derecha ultraliberal y colonial (una parte de ella fuera del gobierno, otra adentro), interesada en profundizar la finacerización del capitalismo en el país, afianzar lazos (de dependencia) con el capitalismo internacional y maximizar sus lucros (ver Igor Grabois). El Gobierno del PT, pese a mantener el carácter capitalista de la economía y la sociedad, sustenta políticas de relativa, pero significativa, distribución de renta, lo que hiere los intereses de esta derecha. La figura de Lula –un ‘nordestino’, término geográfico-racial discriminatorio– es repulsiva para esta élite, que tolera algo más la de Dilma. Sus cabezas más visibles están en el Supremo Tribunal Federal y en los grandes medios (Globo, Folha de Sao Paulo, Veja y Estado de Sao Paulo, entre otros).  

4. Los pequeños grupos de izquierda urbanos: organizaciones negras, de barrios, culturales, sindicatos, los partidos de izquierda en la oposición (PSOL, PSTU, parte del PT), que desde el principio apoyaron las manifestaciones por el no aumento de las tarifas del transporte. Quizás aquí estaría también las organizaciones feministas y LGBT, quienes están sufriendo feroces ataques por parte de políticos evangélicos (en gran parte, aliados de Dilma) y están movilizadas hace meses.  

5. La gran masa de gente indignada, perteneciente a los diferentes sectores de las clases medias que ha salido a las calles desde el lunes 17 de junio, participando por primera vez en protestas.

6. Los sectores más pobres del país, sean urbanos o campesinos, en su gran mayoría no blanca: negros, indígenas o quilombolas y sus organizaciones. Constituyen la mayor parte del electorado del PT y hasta ahora han participado poco en las manifestaciones.


La previa del conflicto, un mínimo resumen

Desde el inicio del gobierno de Lula, la gran prensa ha noticiado profusamente todos los casos de corrupción asociados al PT, a la vez que ha minimizado los casos de los partidos opositores derechistas (PSDB, del ex presidente Cardoso y su aliado, el DEM). Pese a que estos dos partidos son, respectivamente, el tercer y el primer más condenados por corrupción (siendo el PT el noveno), el plan mediático ha alcanzado a hacer una fuerte correlación entre la corrupción y el PT. De esta forma, los grandes empresarios del país tienen un discurso moral que legitima su accionar político frente a las clases medias, muchas de ellas ya predispuestas a un conservadurismo elitista frente a las poblaciones pobres, no-blancas y de fuera de los 'ricos' estados de Sur y Sudeste.

Lula decidió defenderse del parcialismo de los medios ignorándolos y apostando por su simpatía y sus logros políticos, sobre todo la mayor y más sostenida disminución de la pobreza en la historia del país -pese a que ello se haya hecho sobre todo desde arriba, sin una participación de la población-. Con ello, si bien es verdad que Lula y luego Dilma lograron mantener su índices de aprobación siempre por encima de los 70%, algo inédito en el país, también han visto su gobierno fragilizado, expuesto a presiones de aliados y opositores conservadores.

Pero en los últimos años algunos factores empezaron a desgastar el gobierno: la desaceleración de la economía supuso pérdida de poder adquisitivo; el menor carisma de Dilma y su mayor dificultad para escuchar los movimientos sociales permitieron que la derecha (la aliada y la oposicionista) condicionara en mayor medida al gobierno (ver Mauro Iasi). Son ejemplos chocantes de esto último el que en este año Blairo Maggi, el más grande sojero del mundo, alcanzara a ser presidente de la comisión de medio ambiente en el Senado, mientras Marco Feliciano, un pastor homófobo y racista, se hiciera con la presidencia de la comisión de derechos humanos en la cámara de los diputados y que la haya mantenido pese airados protestas de los movimientos feministas, negro y LGBT. Ambos son aliados de Dilma (ver la nota del CIMI).

En el campo, las protestas indígenas han ido en aumento. En las ciudades, el número de huelgas se supera años tras año, mientras los afectados por los grandes eventos (el Mundial de Fútbol, las Olimpiadas, la visita del Papa) han incrementado y articulado nacionalmente sus protestas.

Dentro de este calderón, las protestas por una causa aparentemente menor, el transporte, unidos a la indignación causada por la inexcusable represión policial, desembocaron en manifestaciones multitudinarias, que superaron a las que expulsaron a Fernando Collor de la presidencia del país en 1992.

En relación a la gota que colmó el vaso, y como ha sido ventilado en muchos lugares (v.g. Marielena Chauí), el transporte de Brasil no solo es el más caro de América Latina, sino también extremamente ineficaz, obligando millones de personas a desechar decenas de horas semanales en traslados. Desde el regreso a la democracia en 1989, hubo organizaciones en contra de nuestro sistema de transporte, pero solo en el Foro Social Mundial de Porto Alegre de 2005 se conformó una articulación nacional, el Movimento Passe Livre (MPL), que tiene entre otras propuestas la de la gratuidad del transporte y su desprivatización. En algunas ciudades menores había conseguido victorias importantes, pero no en las capitales. El MPL es además un espacio amplio de discusión política que aborda y se articula a diferentes luchas (ver la tesis de Marcela Gomes sobre el MPL de Florianópolis, o el interesante caso de la expulsión de Curitiba de. MPL nacional por defenderla violencia machista).


Una cronología: transporte, indignación, cooptación, re-popularización

a) el transporte

En mayo de este año, tras seis manifestaciones y choques con la policía, el MPL de Goiânia, capital del estado de Goiás, logró suspender el aumento de la tarifa del transporte, lo que supuso un incentivo al MPL de Sao Paulo, cuyas manifestaciones se iniciaban.  

De la primera gran manifestación convocada por el MPL de Sao Paulo participaron cerca de 1000 personas el siete de junio. El 11 hubo una segunda, en la que se quemaron dos ómnibus. El día 12, los manifestantes fueron reprimidos y respondieron atacando a 80 ómnibus e hiriendo a ocho integrantes de la policía. Esta, lastimada en su orgullo y amparada por la gran prensa conservadora -que condenó enérgicamente a los manifestantes- reprimió de forma muy violenta la manifestación del jueves 13, que contenía ya 5.000 manifestantes, decenas de los cuales fueron encarcelados, muchos otros heridos, así como algunos periodistas.

b) la indignación

Las encuestas identificaron que los manifestantes tenían respaldo popular. En el domingo16, en Brasília, día de la inauguración de la Copa de las Confederaciones, frente al estadio en que jugarían Brasil y Japón, la  Articulação Nacional dos Comitês Populares da Copa (Ancop) realizó una manifestación con cerca de 1000 personas, que fueron violentamente reprimidas. Dentro del estadio, Dilma es abucheada por un público compuesto por las clases más pudientes que podían pagar 150 dólares por la entrada.

La manifestación del lunes 17 en Sao Paulo es, entonces, multitudinaria: alcanza 200 mil personas. En diferentes ciudades de todo el país, las personas empiezan a autoconvocarse, utilizando sobre todo el Facebook. Hay manifestaciones con decenas de miles de personas en muchas capitales entre lunes 17 y miércoles 19 y también son masivas en ciudades medianas y chicas. En todo caso, y aunque nadie ha podido afirmar cual es la posición social de las y los manifestantes, todo parece indicar que se tratan de clases urbanas, sobre todo medias y jóvenes, con la presencia al menos en algunos momentos de gente rica. Igualmente, se percibe que la gran mayoría de las gentes más pobres no están manifestándose. La indignación es el motivo general, pero aquello que la motiva en última instancia, nadie sabe muy bien.  

c) la cooptación

Pero la derecha es mucho más marxista que la izquierda en esto de que a la realidad más que comprenderla hay que transformarla. En las protestas del lunes, algunos manifestantes de izquierda -sea del PT o de partidos oposicionista como el PSTU o el PSOL- y otras personas que solo usaban una ropa roja fueron hostilizadas, tuvieron que recoger sus banderas o llegaron a verlas quemadas. Tras las manifestaciones del martes, testimonios semejantes se habían multiplicado.

Quedó claro también el viraje de la gran prensa conservadora: los mismos periodistas que hasta el fin de semana decían vándalos a los manifestantes, ahora hablaban del despertar democrático de los jóvenes. Numerosos perfiles del Facebook, sobre todo Anonymous Brasil (con 1 millón 100 mil seguidores) y AnonimousBR (300 mil seguindores), pasan a producir en massa spam decontenidos genéricos -contra la corrupción o contra los partidos, a favor de la salud o la educación- que son adoptados y redistribuidas por muchos usuarios de esta red social. Los propios medios de comunicación pasan a atreverse a dar las pautas a quienes antes criticaban. En las manifestaciones aparecían personas con decenas de afiches fabricados en masa que distribuían entre las personas (ver Elaine Tavares sobre la manifestación de Florianópolis y de Marília Moschkovich  sobre la de Rio de Janeiro, quizás el texto más famoso entre las redes sociales, ya traducido al castellano y al inglés). Se hace patente, además, la presencia de personas de clase media y alta que nunca antes habían salido a la calle.

En las manifestaciones del jueves (cuando más de un millón de personas van a la calles de todo el país), algunas personas de izquierda habían declarado que todo el movimiento estaba irremediablemente entregado a la derecha y consideraba tonto útil a cualquiera que volviera a la calle (v.g. Cynara Menezes). Los partidos políticos seguían hostilizados. El MPL de Sao Paulo anunció al día siguiente que no volvería a convocar manifestaciones, se mostraron preocupados con la presencia de la derecha en estas y anunciaron que harían una análisis sobre lo ocurrido.

d) re-popularización

Sin embargo, una gran parte de las gentes que acudían a las manifestaciones no advirtió que el carácter conservador de la manifestación fuera generalizado (ver el relato de Sway Roger sobre Brasília), o bien consideró que era absolutamente necesario disputar el sentido de las movilizaciones la calle. En algunas ciudades, como Florianópolis, las manifestaciones parecieron haber entrado dentro de los parámetros buscados por la derecha y no fueron reprimidas. En Rio o Belo Horizonte, en cambio, organizaciones sociales de izquierda, aun sin controlar las marchas, lograron mantener cierta independencia y fueron reprimidas también violentamente. En la favela de Maré, en circunstancias aun nebulosas ocurrió el asesinato de 13 personas por parte del Batallón de Operaciones Espacialistas, BOPE, mundialmente enaltecido en la película Tropa de Élite.

En respuesta al terreno ganado por la derecha, desde el viernes 21 (cuando nuevamente más de un millón están en las calles) empiezan a convocarse asambleas espontáneas y diversas, que van de reuniones pequeñas con organizaciones locales, como esta en Belo Horizonte a la de las grandes centrales sindicales y partidos políticos. En algunos casos, como en Goiânia, estas reuniones se frustraron porque algunos grupos del PT querían centrar las futuras acciones en la defensa del gobierno de Dilma, lo que partidos izquierdas de oposición (e incluso algunas áreas del PT) no pueden aceptar. En otros casos, sin embargo, la defensa del gobierno de Dilma convive con otros debates, como entre los movimientos negros de la periferia de Sao Paulo. Estas formas asamblearias de discusión se extendieron bajo diferentes formas hasta hoy día y conforman la gran esperanza de un cambio real.


Después del viernes 21, las manifestaciones han disminuido en cantidad de gente, pero siguen bajo diversas formas. Marchas de 100, 200, 2000 personas, por veces 5000 han ocurrido por diversos motivos: demandas de un sector de trabajadores, contra el aumento en el transporte público en ciudades donde aún no se logró, contra la ofensiva de los diputados evangélicos hacia la población LGBT o contra los medios de comunicación. Algunas son ridículas (pero no por eso ineficaces) como la de un joven que convocó una huelga nacional (recibiendo numerosas aceptaciones en Facebook, pero ninguna en las calles) o la de los médicos que están en contra de la contratación de médicos cubanos para pequeñas y distantes ciudades a las cuales los médicos nacionales no quieren ir. Pero las más importantes fueron las convocadas por los Afectados por el Mundial en los días de juego de la Copa de las Confederaciones en Belo Horizonte, Fortaleza y Rio. En todos los casos hubo fuerte represión policial que causó la muerte de una persona en BH[1].


Las perspectivas

Hay una tregua parcial, siendo que los grandes grupos inicialmente mencionados (el gobierno; la derecha; y los sectores de la izquierda urbana, incluida en ellos las organizaciones que iniciaron las protestas y una parte pequeña de las poblaciones más pobres) parecen medir sus propias fuerzas y ensayar acciones para tantear al nuevo terreno en búsqueda de estrategias a mediano y largo plazo.

a) el gobierno y su mediación

El viernes 21, Dilma discursó a la nación y dijo saber escuchar la voz de la calle. Durante el fin de semana, anunció que conversaría con los líderes de las protestas, de organizaciones sociales, del Supremo Tribunal Federal (STF) y también con los partidos políticos.  El lunes 24 la presidenta hace cinco grandes propuestas, entre ellas la de una constituyente parcial, exclusiva para el ámbito político. La derecha: los partidos (los de fuera y los de dentro de gobierno), el STF, los medios, rechazó unánimente la constituyente. La izquierda la ha aceptado en parte, pero advierte que si ella no logra impedir que las campañas sean financiadas por los grandes empresarios, nada cambiará (v.g. Plataforma dos Movimentos Sociais pela Reforma do Sistema Político).

Los movimientos sociales convocados por Dilma para conversar, han tenido opiniones divergentes. El MPL percibió desconocimiento en la presidenta sobre la situación del transporte en Brasil. El movimiento de los Sin Techos, como la Força Sindical, consideraron que no pudieron tocar temas que consideran fundamentales en la reunión. La Central Única de los Trabajadores y otras organizaciones se consideraron satisfechas de sus encuentros con Dilma.



No se sabe, tampoco, si el gobierno se encuentra cómodo con la re-popularización de las marchas. Hay quienes afirman que sí, siendo que Lula, cuyo carisma popular sigue intacto, afirmó en una conversa con movimientos sociales en Brasil y en una entrevista en África esperar que la gente siga en las calles. Sin embargo, otras personas sustentan que el gobierno teme que un aumento en las protestas izquierdistas podrá debilitarlo.

b) la derecha

Algunos análisis, provenientes de grupos que no consideran otra opción izquierdista que la del gobierno liderado por el PT, han buscado mostrar que toda manifestación popular independiente será necesariamente cooptada por la derecha (v.g. Paulo Henrique Amorim). Ello es notoriamente exagerado y poco esconde el interés de subsumir las organizaciones.

Pero ello no implica negar que la derecha -dentro y fuera del gobierno- tenga estrategias ya articuladas para enfrentar una serie de situaciones posibles. Este es el caso presente: las manifestaciones atentaban contra el interés de empresarios transportistas y se trató en un primer momento de defenderlos en oposición a las protestas. Una vez estas alcanzaron apoyo de clases populares y medias y se hicieron multitudinarias, oponerse a ellas supondría un gran desgaste, por lo que se cambió de estrategia, accionando la de direccionar la indignación contra el PT librando los demás partidos y los empresarios tanto como fuera posible. 

Ello, en sí, no sería nada nuevo, no fuera las dimensiones multitudinarias y el papel preponderante de internet en ello. Se hacen urgentes investigaciones extensas, pero dada la facilidad con que determinados perfiles de Facebook fueron utilizados para encaminar con eficiencia la indignación de las gentes hacia un territorio neutro o anti-gobierno fue notable. Llama la atención que Anonymous (en contracorriente al carácter anti-capitalista que siguen sus homónimos de otros países) haya seguido de un modo tan estricto las estrategias de los grandes medios. Todo indica que hay trabajo de especialistas alrededor del fenómeno, muchos de ellos probablemente extranjeros con experiencias de injerencias en otras manifestaciones de calle (ver Luiz Carlos Azenha).

Todo ello se ve más nebuloso por la designación el 19 de junio de la nueva embajadora de Estados Unidos: Liliana Ayalde, quién había ocupada el mismo cargo en Paraguay cuando el Golpe a Fernando Lugo: ¿una experta en desestabilización? Aun cuando seamos críticos severos del gobierno liderado por el PT, no podemos obviar que los interés promovidos por este gobierno chocan en muchos sentidos con los de Estados Unidos, país que no escatimará esfuerzos por defender la expansión de su capital, en oposición a la soberanía brasileña. Su interés más factible será el de seguir debilitando el gobierno de Dilma y encontrar un candidato capaz de derrotarla en las elecciones de octubre del 2014. Es lo que muchos analistas en Brasil denominan golpe mediático.

Pero manifestaciones multitudinarias son muy difíciles de ser controladas por las élites, sean nacionales o extranjeras. Fue notorio el hecho de que muchos manifestante eligieron a los grandes medios (Globo y Veja, en especial) como blanco de su indignación. En manifestaciones tan diferentes como las de brasileños en Londres o la de quienes lloraban sus 13 muertos en Maré (y en muchas otras), los reporteros de la Red Globo fueron impedidos por los manifestantes de filmar. Por ello, si los grandes medios hasta el viernes 21 estaban noticiando e incentivando las manifestaciones, desde entonces pasaron a hablar de ellas como si de un brillante pasado se tratara, tratando de hacer reverberar algunas de sus demandas anti-populares y anti-PT por el máximo de tiempo posible. Ello no implica, obviamente, un inmovilismo de la derecha y de su prensa, sino su paso a la defensa más estable.

c) las izquierdas

Las izquierdas oposicionistas o críticas al gobierno liderado por el PT, y algunos sectores del PT y de grupos populares aliados a la presidencia, consideran insuficientes o conciliatorias las propuestas de Dilma y buscan posicionar una agenda popular. Ello viene tomando múltiples formas y diferentes acciones, cuyas consecuencias siguen siendo frecuentemente impredecibles incluso para quienes las realizan, como es el caso de quinientos integrantes de la Assembléia Popular de BH, que acudieron a la cámara de regidores para presenciar una votación y, ante la negativa de los regidores en conversar, terminaron por tomar el local, en el que se mantienen hoy por sexto día consecutivo. La Asamblea, que aglutina centenas de personas pertenecientes o no a colectivos previos, había sido creada el 18 de junio. Otras cámaras municipales están tomadas a lo largo del país, incluida la de Vitória, capital del estado de Espírito Santo. En Florianópolis el MPL ha tomado hoy (4 de julio) instalaciones de la empresa de transporte.

En algunos lugares, las asambleas son locales: barriales, universitarias, por ejemplo. En otros ocurren alrededor de temas, como el precio de la electricidad (en Tocantins). En Sao Paulo ocurrió hoy una manifestación convocada por numerosos colectivos (entre ellos, centrales sindicales opositoras al gobierno nacional, el MPL, los Sin Techo e incluso un colectivo de skatistas) demandándose transporte gratuito, jornada laboral de 40 horas, fin de la especulación inmobiliaria y de despejos por los grandes eventos, salud, educación y el fin de la policía militar. En Rio, ha habido marchas con más de 10 mil personas en memoria de los asesinados en Maré.

El monopolio de los medios de comunicación viene siendo cuestionado en diferentes momentos. Como dicho, muchos espontáneos y algunas organizaciones por la democratización de los medios expusieron en las manifestaciones su repudio a los grandes medios, la Rede Globo fue impedida en numerosos momentos de filmar las manifestaciones. En el día de ayer, en tres capitales, hubo manifestación en las sedes de Globo, en Rio con más de mil personas. Para el día 11, se repetirán las manifestaciones, ya en cinco ciudades. Surgió, además, redes de comunicación independientes por internet, Mídia Ninja la más notable, que alrededor de un pequeño equipo y con la información recibida desde numerosas localidades, viene alcanzando difundir -con videos, notas periodísticas y fotos- muchos de los eventos más importantes, incluso en vivo.

La movilización más amplia es la convocada por todas las centrales sindicales, las próximas u opositoras al gobierno (CSP-Conlutas, CUT, UGT, Força Sindical, CGTB, CTB, CSB e NCST) y el MST, además y direccionada a todos los movimientos sociales y populares aliados. En su pauta se encuentran las demandas laborales y la reforma agraria, pero también la democratización de los medios, la suspensión de las concesiones petroleras a empresas y demandas en salud y educación. La jornada deberá ser precedida por asambleas previas de los sindicatos, sus centrales regionales, en diálogo con otras organizaciones sociales.


Palabras finales

El panorama está muy abierto, dependerá de las capacidades de los diferentes grupos políticos. Hay, sin duda, motivos para la esperanza que nos empujan a bien actuar. La unión del MST a las protestas y lo que significa la unión de lo rural y lo urbano es una excelente noticia en un país dónde estas esferas están todavía más escindidas que en otros países de América Latina. Las desconfianzas entre las diferentes centrales sindicales, sobre todo entre las que se encuentran próximas al gobierno de Dilma y las que no, es uno de los obstáculos, como también lo es las diferencias organizativas entre los sindicatos y los movimientos sociales. 



Especialmente importante, acredito, es la diseminación de la percepción de que las gentes podemos intervenir en el rumbo del país. Esto es algo que se ha sentido, que se ha expresado de modo muy claro en las calles y que viene llevando a mucha gente a atreverse a reivindicar sus demandas de un modo más organizado: las asambleas espontáneas, sea alrededor de temas concretos o sobre lo coyuntural, la creación de nuevos colectivos, la mayor curiosidad de las persons por buscar saber qué se pasa o la reactivación de movimientos que están algo o mucho aletargados, incluidos los sindicatos y el MST, todo ello es notable. Esperemos, y hagamos, un esfuerzo continuado por descubrir nuestras fuerzas y alcanzar nuestras mejores aspiraciones.
 

Links relevantes:

Del Movimente Passe Livre:

Sites de noticias y opinión izquierdistas:
Conversa Afiada (muy próximo a la cúpula del PT): http://www.conversaafiada.com.br/

Organizaciones sociales:
Assembléia Popular de Belo Horizonte: https://www.facebook.com/AssembleiaPopularBH

  

[1] Hay que recordar que han sido aprobadas leyes de excepción, hirientes de derechos humanos, para los eventos que serán organizados por la FIFA en el país, entre las cuales la prohibición de manifestaciones en un rayo de cinco quilómetros alrededor de los estadios dónde se realizan partidos.


domingo, 23 de junio de 2013

Relato de Swai Roger, companheiro brasiliense sobre a manifestação de quinta-feira

Vou falar o que eu vi ontem: ainda que tivesse um grupo muito pequeno segurando um pôster escrito "redução da maioridade pra 15 anos", me pareceu que era uma franca minoria. Tanto que eles estavam virados no sentido contrário da marcha, como se estivessem protestando contra a mesma. Havia uma marcha indígena. Fiquei atento à reação do público, pois sei que a questão índigena é divisora, pessoas mal informadas não apoiam. Pois as reações de apoio foram muitas, e espontâneas. Sabe o que acho? A maioria das pessoas que estavam lá, estavam querendo uma formação. Parece que queriam ver, aprender alguma coisa. Querendo sair de uma espécie de limbo das opiniões. Procuravam uma opinião pra si! Muita gente contra o Feliciano. O movimento LGBT tava expressivo. A ANEL, que está conseguindo retirar o movimento estudantil do fisiologismo, também. Tinha o pessoal da saúde. Ganhei mascarazinha. Não acho que foi uma manifestação cooptada. Sim, tenho a sensação de que, mais que um acontecimento político, foi um acontecimento cibernético... como chamam? Ah, flashmob. Teve um tanto disso, e outro tanto de micarê. Mas isso não neutraliza o lado político, na minha opinião. Eu continuaria indo, com o firme intuito de politizar mais as manifestações. Defendo que se levem bandeiras, de partidos ou de qualquer outro movimento. Pretas e vermelhas, de preferência, pra mostrar que tem muita gente que não tá acordando agora. Deixa a galera da direita (assumam-se ou não como tais) ir, e vamos ver quem dá o tom. Acho que nós daremos, pelo que vi ontem. De qualquer forma, só de ver o Eixo Monumental fechado, em dia e horário não previstos, fiquei feliz. Virou sim um espaço pra sociabilidades. Bem, numa cidade onde as pessoas não conversam no ônibus e que tem a maior taxa de suicídio do país, isso pra mim já é democracia participativa. É um fato político sim. Claro, as pessoas realmente oprimidas estavam muito, mas muito longe de tudo isso. Voltando pra casa de ônibus lotado pra acordar no dia seguinte, por exemplo. Ainda assim, sempre dei aula na periferia, e vi um (!) aluno meu por lá. A PM dispersou a multidão quando quis, às centenas, com gás lacrimogênio. Fomos tocados como verdadeiras ovelhinhas. Afinal, se boa parte das pessoas estavam lá meio que "procurando uma ideologia pra viver" (pra retomar Cazuza), elas não iriam enfrentar a PM em função de algo que nem encontraram pra valer. Sim, tem um grupo partidário que acho que prevaleceu, a galera verde aguado da Marina. Se não me engano, vi posters de apoio a ela e não houve hostilidade. Muito sintomático. Por sinal, pessoalmente é isso que me pareceu. Tudo aguado. Mas isso é Brasília. Na maior parte dos protestos contra o Feliciano também tinha essa impressão. Acho que a galera LGBT é quem mais botou "cores" nesse guache. E espero que a galera de partidos não se acanhe mais, simplesmente por exercer um direito histórico conquistado com sangue, literalmente (eu cá não tenho partido, pelo menos não ainda). Não havia movimentos negros, pelo menos não vi. Também não vi o povo de santo. Impressões de quem ficou no lado que desce do eixo monumental, e nem desceu pro gramado, porque o queria mesmo era assistir a tudo de camarote...

martes, 21 de mayo de 2013

Comunicado de Mulheres Maias ante o falho da Corte de Constitucionalidade no caso Ríos Montt


Nós, mulheres maias que vivemos sob os efeitos dos Estados de sítio em Guatemala, que presenciamos o recrutamento militar forçoso, que estivemos sentadas nos ônibus quando um encapuchado subia para identificar pessoas. Nós, as sobreviventes da guerra em Guatemala, queremos manifestar o seguinte:

1. Repudiamos e criticamos os três membros da Corte de Constitucionalidade: Héctor Hugo Pérez Aguilera (Presidente da Corte), Roberto Molina Barreto e Alejandro Maldonado Aguirre. Eles se arrogam a autoridade para negar um processo onde o genocida Ríos Montt foi julgado por um tribunal, mas também julgado por todas/os nós.

2. Que o enunciado nos testemunhos das mulheres e homens Ixiles não se pode apagar, suas palavras mostraram o núcleo da guerra em Guatemala, que se concentrou de muitas formas em acabar com os povos maias. Que os informes dos peritos são claros: houve uma cadeia de mando na execução dos atos. Que em 15 dias se utilizaram 8.242 cartuchos para as operações de extermínio em territórios Ixiles. Isto não pode ser anulado por uma simples resolução.

3. Criticamos o culto à forma do processo penal que se faz nos tribunais por parte de juízes e magistrados, que se esquecem serem dramas humanos os casos que resolvem.

4. Queremos que isto nunca mais se repita, no entanto, as ações dos membros da CC abrem as portas para os genocidas seguirem atuando impunemente.

5. Manifestamos nossa total solidariedade e incondicional apoio à Asociación para La Justicia y La Reconciliación – AJR – e ao Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos – CALDH – cujos trabalhos incansáveis agradecemos, assim como motivamos que sigam com passos firmes nesta luta de todas e todos contra a impunidade.

6. Pedimos solidariedade, ações de denúncia e acompanhamento de todas e todos. Esta é uma luta pela memora e pela justiça guatemalteca e latino-americana.

Ixmulew, 20 de Maio de 2013

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Comunicado original en castellano (hagan click sobre el archivo para poder leer):



lunes, 20 de mayo de 2013

Genocídio em Guatemala: a batalha pela construção de nossa memória



por Gladys Tzul Tzul, 
Maya K’iche’ de Guatemala. Doutoranda en Sociologia pela Benemérita Universidad de Puebla.

O julgamento interposto contra o general Ríos Montt, ex-presidente de fato da república de Guatemala entre 1982 e 1983 e contra Mauricio Rodríguez Sánchez, chefe de inteligência militar, pelos delitos de genocídio e delitos contra os deveres da humanidade contra o povo Ixil, localizado no nordeste de Guatemala e que deixou como resultado o assassinato de mais de 1.700 pessoas, é um processo que abriu as portas para trazer à primeira cena o que permanentemente se quer que esqueçamos em Guatemala: o genocídio, o racismo expressado no não reconhecimento de sistemas de governo indígena, o desconhecimento das terras comunais, as lutas das mulheres indígenas, escondidas atrás das lutas tradicionais das esquerdas socialistas e revolucionárias.

As audiências se realizaram entre 19 de março e 10 de maio de 2013, sendo espaços onde o passado se encontrou com o presente. O passado apareceu com as fossas clandestinas, com a violência sexual, com as execuções, com as mortes de crianças e não natos. O presente reviveu este passado com racismo generalizado, misoginia e desatendimento; mas também com atos de performance, poesia e protestos nas ruas, de forma criativa, com as reproduções escritas e auditivas dos testemunhos de violações sexuais e de mortes, que nos obrigaram a sentir a dor das vítimas.

O processo foi encabeçado por mulheres e homens Ixiles que, como povo maia, exigiu uma condenação contra o delito de genocídio. Os Ixiles reclamaram o castigo a aqueles que planificaram e ordenaram esses atos. “Mataram-nos porque pensavam que éramos menos que animais (...) e queremos que se faca justiça” (1) como disse Don Benjamín Gerónimo, na penúltima audiência prévia à sentença que condenou Ríos Montt a 80 anos de prisão e absolveu Rodríguez Sánchez.

Este processo de construção de memória se constituiu em uma batalha contra o racismo e a violência. Não é uma enfrentamento de forças ou partidos de caráter conservador contra os de caráter marxista, como os advogados defensores, os meios de comunicação, a Fundación contra el Terrorismo e o presidente da república de Guatemala quiseram fazer ver. Em efeito, a condenação de Ríos Montt respondeu a uma idéia política no sentido de que apontou à convivência humana com justiça. Foi uma briga pela demanda de reconhecimento, pelo direito à vida, à memória, ao ressarcimento e à verdade. Não é uma batalha clássica. É uma luta política no sentido mais elevado.

Meu interesse neste artigo é me referir a alguns efeitos que este julgamento teve e tem para nós mulheres dos povos indígenas. Este acontecimento pode ser um ponto de partida para a modificação das estruturas racial-econômicas do país. Vimos isto como um ato concreto que mudou de lugar a máquina de funcionamento cotidiano da justiça em Guatemala. Por primeira vez, fomos os indígenas os que estávamos na parte acusatória e não na de acusados, como em muitos casos acontece. Isto, em si mesmo, significou uma reviravolta no imaginário dos tribunais, que desde o princípio encontram os indígenas como suspeitos.

Testificaram mulheres e homens em idioma Ixil ou em um pausado castelhano; seus testemunhos ratificaram os mecanismos e as formas repetitivas de violação sexual e de morte nos anos de 1980. Trouxe ao centro da história nacional a natureza da guerra em Guatemala: O Genocídio contra povos indígenas. A vontade etnocida se reconheceu também no caráter sistemático das violações e nos assassinatos das mulheres Ixiles, para desaparecer seu povo. Assim como no uso comercial que foi dado às terras expropriadas dos Ixiles, imediatamente depois do genocídio e do deslocamento dos/as sobreviventes.

Para as pessoas que assistimos às audiências, era muito emocionante vermos e nos olharmos caminha e desfilar, corpos de mulheres indígenas Ixiles e vários povos mais. A sala de vistas da Corte Suprema de Justiça por mais de dois meses foi vestida pelo multi-colorido dos tecidos güipiles de vários povos Maias. Não foi nas salas universitárias, nem nas escolas, tampouco nos centro de saúde, onde nos sentamos em condições de igualdade. Foi nesta sala onde, por primeira vez, os filhos dos militares e as pessoas pertencentes a um estrato político conservador, acompanhados de seus guardas-cotas, tiveram que se sentar junto a nós, sem que eles desfrutassem de nenhum privilégio por serem os que eram.

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(1) Extraído do áudio de audiência do dia 9 de maio de 2013. Quando Don Benjamín Gerónimo se dirigiu ao tribunal para pedir como querelante do processo.

O texto original, em castelhano, se encontra na Revista Paquidermo: http://www.revistapaquidermo.com/archives/8342

sábado, 11 de mayo de 2013

Nota sobre a falta de interesse no Brasil pela condenação por genocídio de Ríos Montt em Guatemala

Danilo de Assis Clímaco

Estranho que uma notícia tão importante, a de que por primeira vez um ex-chefe de estado seja condenado por genocídio (contra 1.771 pessoas do povo Maya Ixil, ainda que as vítimas mortais desse povo superam as 10.000) quase não foi noticiada no Brasil. Mais grave se a gente pensa que o país está passando por uma comissão da verdade. Nem nos meios ‘mais a esquerda’ como Brasil de Fato, Carta Capital ou Conversa Afiada se noticiou. Esta falta de interesse tem tudo a ver com o fato das vítimas serem indígenas. Se fosse o Videla ou o Pinochet, que mataram (além de pobres, ‘negros’, ‘índios’ e camponeses, claro) muitos ‘brancos’, operários sindicalizados, universitários, de classe média, todo o julgamento do ex-ditador teria sido intensamente noticiado pelos meios das ‘esquerdas’ e inclusive pelos da direita. 

Mujer Ixil jura antes de prestar depoimento.
No canto direito, o ex-ditador. Foto: Elías Rodríguez
Tudo isso é ainda mais grave na medida em que nos evidencia o quão pouco as esquerdas brasileiras mais institucionalizadas – ao contrário de alguns setores nos Andes, na América Central e no México – se preocuparam em refletir e lutar contra o período de reprimarização de nossa economia, provocado pela crise do capital como tal, e o que isso significa em termos de expropriação e deterioro de terra dos povos indígenas (e camponeses). Os ruralistas no Brasil alcança com a Dilma seu maior nível de poder nos últimos 10 anos, razão pela qual o número de demarcação de terras indígenas é o menor de nossa história recente.

Convém lembrar que recentemente foi descoberto um relatório de 7.000 páginas sobre a violência contra os povos indígenas durante nosso período militar. Que o exemplo guatemalteco seja mais um motivo para que o genocídio dos povos indígenas que habitam ou habitaram o país não fique impune.

Abaixo deixo uma das poucas notícias em português ao respeito desta grande vitória dos povos indígenas de Guatemala, das Américas, especial o Maya Ixil. Está em um jornal de Portugal: 

Antigo ditador da Guatemala condenado a 80 anos de prisão

O antigo ditador da Guatemala José Efraín Ríos Montt foi condenado a um total de 80 anos de cadeia, 50 anos dos quais pelo massacre de povos indígenas entre 1982 e 1983.

O antigo ditador guatemalteco, Ríos Montt, condenado a 80 anos de prisão por genocídio e crimes de guerra, insistiu na sua inocência e anunciou um recurso da sentença que considera "ilegal" para "responder a um espetáculo político internacional".

"É um espetáculo político internacional que afeta a alma e o coração do povo guatemalteco, mas nós temos paz porque nunca derramamos ou nunca manchamos as nossas mãos de sangue dos nossos irmãos", declarou Ríos Montt aos jornalistas antes de ser transferido para um quartel militar que funciona como prisão.

Em prisão domiciliária, Ríos Montt viu o Tribunal Penal anular essa medida de coação e ordenar a sua prisão efetiva depois de conhecida a condenação.

Ríos Montt, 86 anos, governou a Guatemala num dos períodos mais violentos da longa guerra civil, que durou entre 1960 e 1996, sendo agora condenado por genocídio.

O antigo general começou a ser julgado em meados de março pela morte de cerca de 1800 indígenas da etnia ixil, cometidos na região de Quiche, no norte da Guatemala, epicentro da guerra civil.

Cerca de 500 pessoas marcaram presença na primeira audiência do julgamento, a 20 de março, que durou cerca de cinco horas, durante a qual Efraín Ríos Montt reiterou que não tinha conhecimento de que o Exército estava a levar a cabo massacres.

Este é o primeiro julgamento por genocídio que decorre da guerra civil da Guatemala, a qual opôs guerrilhas de esquerda e forças governamentais e terminou em 1996, com um balanço de 200 mil mortos ou desaparecidos, segundo dados das Nações Unidas.

Além dos 50 anos por genocídio, Rios Montt foi ainda condenado a outros 30 anos por crimes contra a Humanidade e crimes de guerra.